La
figura del Wedding Planner se está convirtiendo con el paso de los años en algo
imprescindible para el buen desarrollo de nuestra boda.
El
Wedding Planner es la persona que se encargará de hacer realidad nuestros
sueños el Gran día, dado que su labor consiste principalmente en conocer el
tipo de boda que los novios desean y hacerla realidad, recreando para ellos el
tipo de evento que deseen, una boda romántica, íntima, moderna…Encuadrándola en
el marco que los contrayentes deseen y que puede ir desde la clásica capilla a
una playa o castillo.
Una
boda tarda en ser organizada una media de 250 horas, un tiempo del que es
posible que la pareja no disponga, motivo por el cual el/la wedding Planner se
encargará de los trámites ahorrando tiempo a los contrayentes y permitiéndoles
participar en los preparativos de la boda en la medida en que puedan y quieran.
Este
asistente de bodas tendrá entre sus funciones; concertar entrevistas, coordinar
a los invitados, citarse con proveedores, ayudar en la elección del maquillaje...
Todo ello bajo la supervisión de los novios, quienes se liberan así del estrés
que les supone coordinar todo lo relacionado con el enlace.
Así,
el Wedding Planner tratará de hacer que cada elemento concuerde con los demás, consiguiendo
que vestuario, decoración y demás elementos sigan el mismo estilo, sin
desentonar. Para ello, a menudo el Wedding Planner se apoya en el Wedding
Designer, que creará una imagen de vuestra boda, en la cual todos
los detalles hagan juego con el resto.
La
labor del Wedding Planner concluye el día de la boda, momento en que se
encargará de los pequeños detalles que hacen que una ceremonia sea perfecta;
asegurarse de que suena la música correcta para el vals, acomodar a los
invitados en sus asientos…
Las
funciones que realizará nuestro asistente comenzarán en la etapa de
planificación, donde estableceremos conjuntamente con él o ella el tiempo que
resta hasta la boda y los plazos en que queremos contratar cada servicio.
Tras
esto vendrá la etapa de realización, en que llevaremos a cabo toda la labor de
contratación de servicios (catering, flores…), compra de vestuario, gestión de
traslados y demás tareas previas a la ceremonia.
Y
finalmente se estará a la etapa de finalización, que tendrá lugar el día de la
boda.
Existen
no obstante, empresas que permiten a los novios la posibilidad de contratar sus
servicios solamente para una de las etapas anteriormente nombradas, ofreciendo
un servicio más barato al ser menos el trabajo del que se encargaría el
asistente pero pudiendo ser de gran ayuda. Esto es efectivo sobre todo en
novios que contratan la etapa de planificación donde se les aconseja, en
función del tipo de boda que deseen, los lugares y servicios que deben
contratar para conseguir hacer realidad su sueño, obteniendo unas directrices
de las tareas que deberán realizar en los meses consecutivos.
En
cuanto al coste, las empresas que prestan estos servicios suelen cobrar entre
el 10% y el 20% del presupuesto total de la boda. No obstante existen también
empresas que exigen un pago final establecido que dependerá del tipo de boda
que hayan organizado. El precio de la contratación de nuestro asistente
personal no es demasiado elevado pues éstos tienen a su vez acuerdos con
algunos proveedores que son los que, a cambio del cliente, les pagan una
comisión que está entre el 5% y el 10%.
No hay comentarios:
Publicar un comentario